Ayer como muchas veces comencé por un par de cervezas, por el puro antojo, luego otras dos, y luego otras dos. Y luego otras dos, y luego estaba rumbo a un putero en compañía de un amigo.
Así las cosas hoy llegué a las seis de la mañana a mi casa. Claro está, que después de haber estado con una morena originaria de Jalisco que estaba de rechupete. Una cosa tan chula, que nomás de acordarme me da coraje ser pobre.
No fui a trabajar, y eso me da remordimiento. No estoy precisamente inservible de crudo, pero un poco de alcohol me hace no desear ir a trabajar. En principio por obvias razones: la cruda, aun una ligera, no es fácil de ocultar.
Y el asunto aquí no es haberme tomado un par de cervezas, el asunto es no haber parado cuando debía. Que es como sucede cuando sucede. Y así es esto del alcohol. Comienzas, primero solo, luego con alguien más y luego cuando te das cuenta estás rumbo a algún lugar estúpido porque en la peda te vale madres hacer cualquier estupidez.
Maldito sea mi estúpido alcholismo.
Por que usted lo pidio. Regresa nuestra promocion: por cada comentario Monesvol revivira un gatito.
0 Opina(n):
Publicar un comentario