Quizá buscaría respuesta en el significado de los sueños, o en el horóscopo, preguntaba a veces a las personas, sus experiencias me darían respuestas. Pero pronto acabaría eso. Llegó primero el cansancio, luego la desilusión, y pronto el hartazgo.
Dejé de cuestionarme y cuestionar a otros, aunque aun queden reminiscencias de esa actitud. Dejé de creer en pendejadas. Y con eso vino un poco de tranquilidad, ya no me cuestionaba si el futuro tenía algo preparado para mi o no, si Dios había planeado mi vida. Si la mujer que amaba me amaría.
Y con eso en mente, en ocasiones quisiera creer, poder decir que Dios está en mi, que creo ciegamente en él. Que es mi amigo, que Jesucristo murió en la cruz para salvarme por que me ama. Pero no puedo, me volví incapaz de creer.
Por que usted lo pidio. Regresa nuestra promocion: por cada comentario Monesvol revivira un gatito.
2 Opina(n):
Las creencias son armas de dos filos, a veces dan saciedad a una mente que se atormenta y a veces el tormente crece tanto que ya no alcanzan a saciarnos...
liessen
Publicar un comentario