viernes, 20 de julio de 2012

"Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios" (Romanos 1:19-22)

Increíblemente todo comenzó con un fallo judicial, de pronto se podía patentar la vida. Primero una variedad de planta, después una variedad de ratón, luego después partes especificas del génoma humano. Tan pronto alguna nueva secuencia, fuese relacionada con el cáncer o relacionada con el enanismo, era descubierta sus descubridores la patentaban por puro beneficio económico. La era del capitalismo había llegado a su apogeo: si Dios le había otorgado al hombre poder sobre las cosas y animales del mundo, ahora el hombre tomaba poder sobre no sobre el hombre sino sobre la esencia misma del hombre.
Así, en la primera mitad del siglo XXI, cuando ya todo el génoma humano había sido descrifrado, una empresa surgida del espíritu emprendedor norteamericano realizó un movimiento que nadie pudo preveer y se convirtió de la noche a la mañana en la propietaria intelectual de la totalidad de la secuencia del génoma humano. El movimiento involucró a varias de sus subsidiarias y otras cuantas empresas con quienes poseía tratos de cooperación. Para cuanto el movimiento finalizó esta empresa tenía en su poder cientos de miles de patentes individuales, cada una de ellas sobre fragmentos especificos del génoma humano.
Cuando se dio el primer fallo judicial en favor de patentar la vida, los tribunales estadounidenses dejaron en claro que con excepción de ser humano toda forma de vida podía patentarse. Ahora por medio del recoveco legal que significó la posibilidad de patentar secuencias especificas del génoma humano, una empresa, sin ser propietaria del génoma humano era propietaria de todas sus partes.
Nunca antes en la historia de la humanidad el hombre se había envanecido de una manera tan oscura. Si durante la edad media los alquimistas pasaron sus vidas buscando convertir metales comunes en oro, ahora los cientificos habían convertido la soberbia del hombre en su maldición.
La declaración universal del hombre y el ciudadano había dado esperanza a los hombres de vivir en un mundo mejor. Pero ahora el principio de igualdad universal, que sin embargo nunca se alcanzó, estaba ahora cada vez más lejos de ser alcanzado.




Spread Firefox Affiliate Button
Por que usted lo pidio. Regresa nuestra promocion: por cada comentario Monesvol revivira un gatito.
Publicar un comentario
Chicas, quiza quieran apoyarme respondiendo esta encuesta, se los agradecere.

--

En apoyo a la libertad de expresion y con fundamento en el articulo 6to de la Constitucion Politica de los Estados Unidos Mexicanos, publico todo lo que las voces en mi cabeza tienen que decir, pero me deslindo afirmando que no necesariamente comparto sus puntos de vista.