lunes, 29 de abril de 2013

Noche de Pachuco Rey, 17 de Abril, 2013


El sábado pasado platicaba con Isaac, el pareció percibir algo en mi, se acercó y me preguntó si me podía dar un consejo, le conteste que sí, y comenzamos a platicar; fue una de esas conversaciones que giran en torno a todo y a nada, de aquellas que sólo se pueden entender cuando uno se aproxima a la totalidad de sus postulados y trata de ponerlos todos en un sistema coherente de ideas. Antes no, antes cada idea por sí sola carece de todo sentido, carece de todo valor práctico, pero en conjunto algún sentido se comienza a dilucidar.

Somos un ciclo sin terminar, eso es lo que somos, un ente en constante cambio, en constante derrota, en constante triunfo, pero nunca inerte, nunca al fin terminado, nunca sin pendientes, nunca sin un camino por realizar. Y sin embargo, no habrá triunfo último, no conoceremos el triunfo jamás, no necesariamente significa esto que estemos derrotados de ante mano, sino que no cerraremos este ciclo.
El ser un ente racional viene con una maldición, el desasosiego, la intranquilidad, lo imposibilidad de sentirse tranquilo jamás, de poder descansar por las noches tranquilamente, siempre. Hay cosas, sucesos, hechos, eventos, actos, objetos, ideas, conceptos, postulados que nos atormentan noche tras noche, nos quitan el sueño, nos quitan la tranquilidad, nos roban la energía.
Llegar a ser feliz se antoja harto imposible, se antoja como una tarea difícil de lograr, un objetivo inasible. Ignorance is bliss, dice el postulado ¿cómo es eso posible? Miles de años desarrollando tecnología, conocimiento, y sólo medio milenio trabajando en lo que conocemos como ciencia, el objeto más humano jamás creado, la disciplina más noble que jamás haya existido, aquello que lograría sacar al hombre de las tinieblas de la edad media para llevarle a luz del conocimiento científico.

Somos producto del sistema, lo que somos es gracias al sistema, que nos moldeó a todos y cada uno de nosotros. Quizá la mentira más grande de la historia sea aquella contada por la NASA en 1969 ¿realmente llegó el hombre a la luna aquel año? La ciencia parece demostrar que no, la tecnología disponible en aquella época no hubiera permitido a ser vivo alguno llegar a la luna, los soviéticos, que realmente llevaban la delantera a los norteamericanos lo sabían, por eso no intentaron llevar hombre alguno a la luna. La mentira más grande jamás contada y ahora millones de personas al rededor del mundo, generación tras generación, crecen con la idea de que los norteamericanos llegaron a la luna aquel año.
Un amigo, esa misma noche me platicaba acerca del uso de las matemáticas para estudiar el comportamiento de la bolsa, del indice de precios, entre otros, dentro de lo que consideramos catastrófico, aquello que pudiera no ser jamás explicado, parece ahora ser al menos descrito de una manera científica.

Eso es lo que me ataca, esa actitud “científica” que me pide dar explicación a todo, que me solicita poder dar razón de todos y cada uno de los sucesos de mi vida, como si de una formula matemática se tratara, como si pudiera encerrar hasta la cosa más imberosímiles en una ecuación. En mi búsqueda de una verdad, que pueda dar sentido a esto, paso el tiempo con la mente dispersa, a la vez meditando, a la vez atormentándome, inquieto. Me poseyó el demonio de la racionalidad, mismo que dentro de mi naturaleza imperfecta aprovecha cada instante para inquietarme a la menor provocación. Quiero una respuesta a una pregunta que ni si quiera conozco.



Descargar: Rápido, Divertido y Genial
¿Ya conoces a nuestro pastoso creador? Vísita www.venganza.org para conocer más acerca del Monstruo de Espagueti Volador.
Publicar un comentario
Chicas, quiza quieran apoyarme respondiendo esta encuesta, se los agradecere.

--

En apoyo a la libertad de expresion y con fundamento en el articulo 6to de la Constitucion Politica de los Estados Unidos Mexicanos, publico todo lo que las voces en mi cabeza tienen que decir, pero me deslindo afirmando que no necesariamente comparto sus puntos de vista.